lunes, 9 de enero de 2017

PROVEEDORES… DE PROBLEMAS



Independientemente del proveedor que contrates, siempre existe la probabilidad de que surjan problemas, especialmente si te decidiste por uno muy barato. Aún así, quejarse del proveedor nunca solucionará nada ni te ayudará a recuperar el dinero perdido por culpa de los retrasos. Lo mejor que puedes hacer es prepararte para los problemas y solucionarlos en el momento. 

El fallo más común que te encuentras con los proveedores son los tiempos de entrega engañosos. “Ya va para allá”, “Al rato se lo llevan”, “Ya lo mandamos pedir”… ¿te suena alguna de estas frases? Casi siempre significan catástrofe; y eso sin contar con el tiempo perdido en llamadas de seguimiento.  
La palabra del proveedor tiene sus límites, especialmente si no has trabajado con el anteriormente. Al final del día, si los plazos no se cumplen quien pierde dinero eres tú. 

No hace falta decir que la mejor forma de evitar pérdidas de dinero con respecto a los proveedores es pedir las cosas con anticipación, asegurarse que aunque lo inesperado ocurra y la Ley de Murphy insista en aparecer una y otra vez, tienes suficiente margen de error para resolver. 

Otra forma de prevenir problemas es buscar proveedores formales aunque sean más caros si los puedes costear. Es fácil identificar una empresa seria de una que no lo es simplemente por la forma en que se expresan al hacer negocios. Alguien mal hecho y mal hablado seguramente no es una persona muy seria. 

También es importante trabajar siempre con proveedores que tienen stock disponible todo el tiempo para hacer entregas inmediatas. Si por mala suerte no tiene la cantidad suficiente del material que necesitas, entonces tendrás que comprarle a distintos proveedores.

Incluso es importante preguntar los métodos de pago disponibles, ya que un proveedor que sólo acepte pagos en efectivo puede complicarte mucho el poner en orden tus pagos de impuestos. 




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